La calle Santa Ángela de la Cruz ha sido reabierta al tráfico peatonal tras la finalización de un ambicioso proyecto de renovación que incluye la instalación de una plataforma única y la utilización de adoquines de Gerena. Esta transformación se inscribe en el esfuerzo por revitalizar estéticamente las calles del centro histórico de Sevilla y, al mismo tiempo, mejorar la accesibilidad en esta emblemática zona.
Las obras, llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Sevilla, han implicado la sustitución de las redes de abastecimiento y saneamiento, así como la renovación completa del pavimento. Este proyecto, que se desarrolla en coordinación con Emasesa, la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, y la Delegación de Movilidad, también abarca las calles Dueñas y otras vías aledañas. El avance de las labores se ha mantenido dentro de los plazos establecidos, y tanto Santa Ángela de la Cruz como Dueñas ya cuentan con nuevas infraestructuras que mejoran la calidad de vida de los residentes y garantizan mayor seguridad para peatones y vehículos.
Con un presupuesto superior a 1,8 millones de euros, el proyecto se encuentra en su fase final, con solo algunos trabajos pendientes en la intersección de las calles Gerona y San Juan de la Palma. Se espera que la totalidad de las obras finalice antes de Semana Santa, asegurando que no se interrumpa el normal desarrollo de las actividades de las hermandades en esta importante festividad.
La intervención tiene como objetivo no solo mejorar la calidad del suministro de agua y resolver problemas de acumulación en la zona, sino también transformar la estética del entorno del Casco Antiguo. Además, se ha incluido la instalación de una nueva red de baldeo y la creación de una plataforma que prioriza el paso de peatones, garantizando así la accesibilidad universal. Las obras se han llevado a cabo en cuatro fases, con el fin de minimizar las molestias a colegios, comercios, residentes y aparcamientos cercanos.
A lo largo del proceso, se ha mantenido la accesibilidad mediante la habilitación de pasos peatonales y rampas provisionales, cumpliendo con la normativa vigente en materia de accesibilidad y seguridad. Esta intervención representa un paso significativo hacia la recuperación del carácter tradicional del centro histórico de Sevilla, promoviendo una modernización de las infraestructuras urbanas y una mejora del espacio público, beneficiando tanto a los vecinos como a los visitantes.