El alcalde de Sevilla ha realizado una visita al Centro de Estimulación Precoz del Buen Fin, un referente en la atención a la infancia en la ciudad que actualmente ofrece apoyo a más de 400 niños y niñas. Durante su recorrido, tuvo la oportunidad de conocer el primer exoesqueleto pediátrico en Sevilla y el tercero en toda Andalucía, una innovación que subraya la importancia de las obras sociales de las hermandades en la comunidad.
El alcalde expresó su admiración por el trabajo que se lleva a cabo en este centro, destacando su profesionalismo, dedicación y compromiso con el bienestar de los más pequeños y sus familias. Resaltó el papel fundamental de la atención temprana, la cual considera esencial para mejorar la calidad de vida y el desarrollo de niños que enfrentan dificultades en sus primeros años.
Durante la visita, se presentó el funcionamiento del exoesqueleto pediátrico, una herramienta tecnológica de vanguardia que promete revolucionar los tratamientos de rehabilitación y estimulación motora para aquellos niños con problemas de movilidad. Este avance, facilitado por la hermandad del Buen Fin, posiciona a Sevilla a la cabeza de la innovación en atención temprana y demuestra que la tecnología, cuando se utiliza en beneficio de las personas, puede ofrecer resultados prometedores.
El alcalde también destacó la labor integral y especializada que ofrece el Centro de Estimulación Precoz, que no solo atiende a los menores, sino que también brinda apoyo a sus familias en momentos críticos. Este centro simboliza la contribución vital de las obras sociales de las hermandades en Sevilla.
Reiterando su compromiso con los recursos sociales y sanitarios, el alcalde aseguró que el Ayuntamiento continuará apoyando la atención temprana y la innovación social que promueve esta destacada hermandad, considerando esto como una inversión en el futuro de una Sevilla más inclusiva y solidaria.
El exoesqueleto, conocido como ATLAS 2030, fue presentado por primera vez en Sevilla el pasado 30 de octubre. Este dispositivo, diseñado para niños con parálisis cerebral y otras discapacidades, se adapta al cuerpo del menor, replicando el movimiento natural de los músculos y permitiendo que aquellos que, de otro modo, no podrían caminar, lo hagan.
Desarrollado por Marsi Bionics y bajo la dirección de la reconocida científica Elena García Armada, el exoesqueleto ha sido galardonado en diversas ocasiones a nivel nacional e internacional por su impacto positivo en la calidad de vida de los niños, ofreciendo beneficios tanto físicos como emocionales en su proceso de rehabilitación. Su incorporación a las terapias del Centro de Estimulación Precoz del Buen Fin marca un hito en el acceso a tecnologías avanzadas en la atención a la infancia en Sevilla.