El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, recibió con gran entusiasmo a la comitiva de Carlos V e Isabel de Portugal en la majestuosa Puerta del León del Real Alcázar, tras un desfile conmemorativo que atrajo a miles de ciudadanos a lo largo de su recorrido por el centro histórico. Esta representación rememoró la llegada de los emperadores a la ciudad en 1526, ocasión que marcó su enlace matrimonial, a través de una espectacular puesta en escena que involucró a más de 120 participantes, incluyendo actores, figurantes, músicos y recreadores históricos.
El desfile se caracterizó por una fiel recreación del protocolo, la jerarquía y la simbología del siglo XVI, con una atención meticulosa a la vestimenta y a los elementos visuales que representaban la monarquía hispánica. Isabel de Portugal desfiló elegantemente sobre un caballo blanco, mientras que Carlos V lo hizo en un caballo negro. A lo largo del trayecto, los miembros de la comitiva distribuyeron miles de claveles rojos —una flor que el emperador había traído a España para celebrar su matrimonio— y adornaron distintos tramos del camino con pétalos. Las paradas escénicas estuvieron ambientadas con música renacentista en vivo, que incluyó fanfarrias, danzas históricas y coreografías en emblemáticos puntos del recorrido.
El alcalde Sanz destacó la importancia de este evento, afirmando que «Sevilla ha vuelto a conectar con un momento crucial de su historia a través de una recreación que fusiona rigor histórico, cultura y participación ciudadana». Además, enfatizó que «este desfile sin precedentes pone de manifiesto que nuestra historia es un patrimonio vivo, capaz de llenar las calles y de fortalecer el orgullo de nuestra ciudad».